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Cuando empezamos un chal desde un extremo…

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Hacer chales es una locura muy de tejépatas! Desde luego en nuestro grupo es una de las labores favoritas, tanto en punto como en ganchillo.

Y nos gusta tanto que hemos pensado que os podría interesar ver algunas maneras de realizarlos, y vamos a comenzar con los chales en punto que se comienzan por un extremo, lo que nos da una forma asimétrica.

A partir de esta idea vamos a ver distintas maneras de realizar nuestra labor con varios puntos en común:

_empezaremos con tres o cuatro puntos en uno de los extremos

_en uno de los extremos vamos a ir aumentando un punto, lo que nos dará esa forma curva característica que veis en el lateral derecho de las muestras

_en el otro lateral vamos a probar a realizar una reducción, lo que nos da también la forma curva siguiendo a la que os he comentado antes, o sin reducciones, lo que nos dará un lateral recto

_el otro extremo y el pico inferior se generarán al cerrar todos los puntos, veremos que hemos creado un triángulo asimétrico

OPCIÓN 1. En ambos casos los aumentos los realizamos tejiendo dos puntos en un punto (aum), sea el punto derecho o punto revés. Las reducciones (red) se realizarán tejiendo dos puntos juntos tanto del derecho como del revés. Estas reducciones hacen que el chal tome una forma curva también en este lado, no sólo en el de los aumentos. A la izquierda en punto bobo y a la derecha en punto jersey.

1 y 3

PUNTO BOBO
Montar 3 puntos
V1: 1d, aum, d hasta el final
V2: 1d, red, d hasta el último punto, aum

PUNTO JERSEY
Montar 3 puntos
V1: 1d, aum, d hasta el final
V2: 1r, red, r hasta el último punto, aum

d: punto derecho
r: punto revés

OPCIÓN 2. En ambos casos los aumentos los realizamos echando hebra (h) para crear un agujerito. En las muestras el primer punto de orillo lo paso al inicio de la vuelta, si lo tejéis el efecto es un poco diferente (animaos a probar!). Además en la muestra más pequeña he dejado dos puntos al inicio de la vuelta y veis que el efecto es diferente porque los agujeritos son en cada vuelta, no cada dos vueltas que es en los casos anteriores al deslizar el primer punto. Las reducciones (red) se realizarán tejiendo dos puntos juntos tanto del derecho como del revés. Estas reducciones hacen que el chal tome una forma curva también en este lado, no sólo en el de los aumentos.

2 y 4__texto

PUNTO BOBO
Montar 4 puntos
V1: 1d, h, d hasta el final
V2: 1d, red, d hasta el último punto, h, 1d

PUNTO JERSEY. 1 punto orillo
Montar 4 puntos
V1: 1d, h, d hasta el final
V2: 1r, red, r hasta el último punto, h, 1r

PUNTO JERSEY. 2 puntos orillo
Montar 4 puntos
V1: 2d, h, d hasta el final
V2: 1r, red, r hasta 2 últimos puntos, h, 2r

d: punto derecho
r: punto revés

OPCIÓN 3. Esta opción es similar a la que hemos visto en la primera, pero las reducciones las realizamos en la vuelta 1 en lugar de en la dos. Los aumentos los realizamos tejiendo dos puntos en un punto (aum). Las reducciones (red) se realizarán tejiendo dos puntos juntos. Estas reducciones hacen que el chal tome una forma curva también en este lado, no sólo en el de los aumentos.

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PUNTO BOBO
Montar 4 puntos
V1: 1d, aum, d hasta los tres últimos puntos, red, 1d
V2: 1d hasta los dos últimos puntos, aum, 1d

d: punto derecho
r: punto revés

OPCIÓN 4. En este caso no vamos a realizar reducciones para mantener un lateral recto en lugar de curvo como en las opciones anteriores. Además en la imagen vemos las diferencias si aumentamos en todas las vueltas, en el caso de la muestra de la izquierda, o si lo hacemos cada dos vueltas en la muestra derecha.

6 y 7

En la muestra de la izquierda los aumentos los realizamos tejiendo dos puntos en un punto (aum). En la muestra de la derecha os hemos dejado varias maneras de aumentar un punto para ver el distinto resultado y que podáis elegir cuál os gusta más: arrollado torcido, arrollado simple o tejiendo dos puntos en un punto.

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MUESTRA IZQUIERDA. Aumentos en todas las vueltas
Montar 3 puntos
V1: 1d, aum, d hasta el final
V2: d hasta los dos últimos puntos, aum, 1d

MUESTRA DERECHA. Aumenos cada dos vueltas
Montar 3 puntos
V1: 1d, aum, d hasta el final
V2: tejer d todos los puntos

d: punto derecho
r: punto revés

A partir de aquí podéis hacer distintas combinaciones, dejando varios puntos en cada lateral, usando los aumentos o disminuciones que os gusten más, introduciendo dibujos y puntos a vuestro criterio… las combinaciones son infinitas!

Y para muestra un botón… algunos ejemplos de chales realizados con este sistema que os van a encantar seguro!!!!!

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Asymmetrical Shawl de Patons
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Nurmilintu Shawl de Heidi Alander
riff shawl
Riff Shawl de Jodi Clayton
patons-alpacablend-k-slashstripeshawl-web
SLASH STRIPE KNIT SHAWL

Esperamos que os gusten las ideas y os pongáis manos a las agujas a probar!!!!! 🙂

Lanas e Hilos

Hilos y Lanas

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En este post te vamos a hablar de los tipos de lanas e hilos que hay en el mercado, y para que tipo de labor son más apropiados.

Seguramente nos dejemos algunas porque en cuánto a mezclas hay infinidad de ellas, así que veremos las más básicas diferenciadas por su composición y grosor.

Las podemos encontrar:

-Acrílicas, naturales y recicladas.

Acrílicas:  Son fibras de composición sintética elaborada a partir de acrilonitrilo, una mezcla de petróleo, carbón mineral, gas natural, agua y aire. El petróleo no sólo es un recurso no renovable sino también de carácter plástico, por lo que su impacto ambiental es importante. Algunas fibras acrílicas se hilan en seco, con disolventes y otras se hilan en húmedo.

Se pueden utilizar para casi cualquier labor, son más económicas que las naturales y normalmente no producen problemas de alergia , pero no ayudan a transpirar bien.

También las hay con mezcla de fibras naturales, que es una opción por la que optan muchas tejedoras.

El mercado de las lanas sintéticas ha mejorado mucho y podemos encontrar algunas con muy buen tacto, similar al natural, pero no dejan de ser acrílicas, asegúrate mirando la etiqueta del ovillo o madeja.

Se tejen bien (aunque las de mala calidad “crujen” al tejerlas), y son adecuadas para principiantes que hacen y deshacen muchas veces la labor, pues no son costosas y se pueden desechar sin cargo de conciencia!

Muchas personas las eligen sólo porque se pueden lavar en la lavadora y si se utilizan para prendas de mucha tralla, como las prendas de los niños que se ensucian con facilidad, es más cómodo. 

Las hay en multitud de colores y grosores.

Naturales:  Son fibras en hebras o pelo cuyo origen está en la Naturaleza, y que se hilan para dar lugar a hilos y lanas. Pueden ser de origen vegetal o animal.

Aunque  la mayoría son delicadas y es necesario lavarlas a mano, hoy en el mercado hay algunas sometidas a un proceso llamado “superwash”, que te permite lavar la prenda en la lavadora en un programa en frío. Podrás saber si es así mirando en la etiqueta de tu lana.

Las puedes utilizar para cualquier proyecto desde ropita para un bebé hasta para grandes mantas. Son muy agradables al tejer y si las cuidas bien las lucirás durante años como nuevas. Normalmente son más caras que las acrílicas, aunque esto no es siempre así.

De origen vegetal son el algodón, el lino o el bambú. Son hilos muy adecuados para usarlos en los meses calurosos, son fresquitos, livianos y dejan transpirar estupendamente. Los hay en diferentes grosores y calidades. Se tejen muy fácilmente porque son ligeros, pero ten en cuenta que algunos tienen poca torsión y te puedes encontrar con muchos cabos o hilos, como flojos, que te pueden dificultar un poco la labor.

El algodón es una buena opción para hacer nuestros amigurumis, ya que si son de buena calidad, no sueltan pelusa, se pueden lavar en la lavadora y los niños los pueden chupar sin problemas.

De origen animal puedes encontrar lanas como el merino, la alpaca, el yak, el mohair, la cachemira, la llama…., y la seda, que como sabes la produce el gusano, y que es la única fibra natural que se produce en un hilo.

 La lana tiene una gran elasticidad  se la puede retorcer y no se deforma, volviendo a su forma original al dejar de hacerlo. Tiene un gran volumen de aire entre sus fibras generando gran capacidad para aislar del frío, siendo así un buen aislante térmico que proporciona al cuerpo una sensación de calidez. Atrae y retiene la humedad por lo que ayuda a transpirar.

Aunque hay algunas que al tacto son un poco ásperas, también las hay muy suaves, como las merino, que además se pueden utilizar en cualquier época del año ya que regulan la temperatura del cuerpo.

El principal problema es que hay personas a las que sobre todo las lanas 100%  y las alpacas les produce alergia. Pero existen en el mercado infinidad de fibras naturales que no te darán ningún problema y que notarás en el resultado de tu labor.

Recicladas:  Son recuperadas de  los restos y recortes que se generan al procesar hilos y lanas, y/o las desechadas por el consumidor. Se trituran y  se procesan en nuevas fibras. A veces para que tengan más resistencia se mezclan con algodón o lana virgen. Hay varias marcas que reciclan sus restos y es una nueva forma de  tejer, sostenible y ecológica.

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LANAS POR GROSOR

En España no catalogamos con ningún nombre el grosor de las lanas, sólo nos guiamos por la relación entre el peso y el metraje y nos referimos a ellas como muy finas, finas, medias o gruesas. Pero en otros países sí lo hacen y seguro que alguna vez te has encontrado en algún patrón (en la mayoría de los de Ravelry) que ponen un nombre dependiendo del grosor del hilo y puede que no sepas muy bien que lana usar.

De más fino a más grueso se definen de la siguiente manera:

Thread y  Cobweb: Son hilos finísimos que se utilizan en labores sobre todo de ganchillo con agujas de entre 0,7 mm. y 1,5 mm. y que suelen tener una proporción de 1200 a 2000 metros por cada 100 gramos. Se puede trabajar en solitario para piezas muy finas como encajes o combinadas con otros hilos de más grosor para conseguir diferentes texturas.

Lace: Aunque es más grueso que los anteriores, también se puede considerar un hilo fino, tiene entre 800/900 gramos por cada 100 gramos. Las agujas adecuadas suelen ser de 2 a 3 mm. pero en muchos proyectos se utiliza con agujas mucho más gruesas, dando a la labor un aspecto vaporoso y con muy poco peso. Se puede utilizar en multitud de prendas, chales, calcetines, chaquetas, jerseys….

Fingering: También llamado “sock”, tienen aproximadamente 400 metros cada 100 gramos. Es uno de los más utilizados y se teje con agujas que van de 2 mm a 4 mm, dependiendo del tipo de prenda. Agujas pequeñas para calcetines, mitones, etc, un poco más gruesas para jerseys o chaquetas y las más grandes para chales y prendas que quieres que queden sueltas.

Sport & DK: Más gruesa que la anterior, 250/300 metros por cada 100 gramos, se teje con agujas de 3,5 mm a 5 mm. Igualmente podemos hacer prendas tupidas o livianas dependiendo del grosor de las agujas.

Worsted & Aran:  En español “gruesa” o de un calibre medio, tiene un metraje de 200 metros por cada 100 gramos , es muy versátil y se pueden tejer de forma rápida, por su grosor, bufandas, cuellos, y prendas de abrigo en general, con agujas de 5 a 6 mm.

Bulky : También llamada Chunky, tiene prácticamente el doble de grosor que la worsted, 100 metros por 100 gramos. Se teje con agujas de 7 a 9 mm. Podemos tejer todo tipo de prendas de invierno y super rápido, en dos tardes nos podemos hacer una buena chaqueta!!

Superbulky :  Esta es la más gruesa!! Tiene aproximadamente 50 metros por cada 100 gramos y utilizaremos agujas de 9 a 12 mm. Puedes hacerte un maxi cuello en un ratejo!!

Ahora tu elijes que tipo de lana y que grosor quieres usar y puedes ponerte “Manos a la obra”